Logo audiometría
La logoaudiometría es una prueba que aporta una importante información
tanto de la pérdida de la audición para el lenguaje oral como de la calidad
de la audición residual de un individuo y forma parte integral del estudio
audiológico de un paciente. Con esta prueba no puede saberse qué audición
tiene el paciente frecuencia a frecuencia, pero aporta una idea más global
de la audición y de la integración de esa información sonora verbal.
Antes de conocer la importancia de esta prueba, es primordial entender
algunos conceptos que están íntimamente relacionados: oír, es percibir el
sonido por medio del oído, escuchar significa tener conciencia y estar atento por voluntad propia a lo que se oye y comprender implica entender el
significado de los sonidos. Para que estos procesos se den, se necesita de
un correcto funcionamiento de procesos fisiológicos, psicológicos y conexiones a nivel central.
Logoaudiometria tradicional
A través de este procedimiento se busca hallar la captación y discriminación
del oído para el lenguaje oral, estableciendo el porcentaje de palabras
entendidas correctamente con una determinada intensidad, expresada en
decibeles relativos; explora aspectos neurosensoriales y neurofisiológicos de
la audición (Gallego y Sánchez en 1992, como se citó en Neira et al. 2009).
Carhart establece que existe una estrecha relación entre las llamadas
frecuencias conversacionales (500, 1000 y 2000 Hz), que corresponde al
promedio de tonos audibles y la intensidad a la que se percibe el lenguaje.
7.1.1
Usos de la logoaudiometría
• La principal indicación de la prueba es comprobar el umbral tonal con
el umbral vocal.
• Evaluación prequirúrgica en pacientes hipoacúsicos.
• Medir la incapacidad social del individuo o evaluar la efectividad de
comunicación.
• Programar y evaluar procesos de rehabilitación.
• Detectar simuladores o cuadros psicógenos.
• Adaptación de prótesis auditivas.
• Como topodiagnóstico en hipoacusias (sitio de lesión).
• En salud ocupacional, permite determinar la audición real y efectuar el
cálculo de invalidez auditiva.
• Determinar la necesidad de pruebas complementarias avanzadas.
Clasificación de las pruebas verbales
Según Salesa (2005), las pruebas verbales se pueden clasificar en dos grupos:
a. Pruebas liminales: buscan el umbral o el mínimo nivel de intensidad al
que el sujeto responde de manera adecuada.
Material
• Audiómetro clínico, debidamente calibrado y provisto de:
- Dos micrófonos (entrada/salida) o grabación (la salida va a los
auriculares o parlantes situados en la cámara).
- Unidad de volumen/sistema MLV o Vúmetro.
- Auriculares/parlantes/vibrador.
• Cámara sonoamortiguada
Debe cumplir con los niveles de ruido establecidos por la norma. En
Colombia la resolución 8321 de agosto 4 de 1983, artículo 53 dice que
los niveles máximos de presión sonora del ambiente en el que se realiza la
prueba deben ser (Ministerio de salud, 1983):
500 Hz 1000 Hz 2000 Hz 4000 Hz 8000 Hz
40 dB 40 dB 47 dB 57 dB 62 dB
• Listas de palabras
En estas pruebas, esenciales en la práctica diaria, se emplean listas
de palabras confeccionadas y preestablecidas; en inglés se utilizan
bisílabas espondaicas, inexistentes en español; en países de habla
hispana como México, Argentina y España, palabras bisílabas. Los
pioneros en el diseño de este tipo de listas fueron Tato, Lorente,
Sanjurjo y Bello (Oramas & Rodríguez en 1997, citados en Neira et al,
2009) y marcaron una pauta muy importante con la creación de otras.
Dichas listas se emplearon posteriormente en el resto de Latinoamérica.

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